Marina Abramović: de Zürich a Venezia
“Hace unos meses tuve la suerte de adentrarme en el universo de Marina Abramović en Zürich: una experiencia que despertó los sentidos, desafió los límites del cuerpo y la mente, y me dejó una memoria viva de obras que ya forman parte de la historia del arte de performance.
En ese espacio donde se reúnen vídeos, fotografías, instalaciones, objetos de transición y re-performances de sus gestos más icónicos pude volver a ver la potencia de obras como Imponderabilia (1977) o Luminosity (1997), mientras el propio recinto invitaba a la participación, al movimiento, al riesgo y al silencio.
Ahora, al mirar esas imágenes recuerdo no sólo lo que vi, sino lo que sentí al atravesar el umbral de su obra: ese instante en que el espectador deja de ser únicamente “mirador” y se convierte en parte del campo eléctrico que ella plantea.
Y mientras comparto estos recuerdos, me emociona ya lo que viene: que en mayo de 2026, en la Gallerie dell’Accademia de Venecia (en el marco de la 61ª Exposición Internacional de Arte – La Biennale di Venezia) se inaugure su gran exposición „Transforming Energy”. Allí, obras clave como Rhythm 0 (1974) o Carrying the Skeleton (2008) dialogarán con creaciones nuevas, y lo harán además en un entorno que respira miles de años de historia.

Lo que vi en Zürich
Algunos de los nombres concretos de las piezas que se expusieron en la retrospectiva en Zürich:
- Imponderabilia (1977) – re-performada en la muestra.
- Luminosity (1997) también re presentada.
- Counting the Rice (2014) participativa para el público.
- Decompression Chamber (2024) obra nueva creada para la ocasión en Zürich.
- Nude with a Skeleton (2002) – también citada entre las performances re presentadas.





Lo que sabemos sobre “Transforming Energy” en Venecia
- Esta exposición es histórica: Marina Abramović será la primera artista mujer viva a la que se dedica una gran muestra individual en las Gallerie dell’Accademia de Venecia.
- La curaduría está a cargo de Shai Baitel — director artístico del MAM (Modern Art Museum) de Shanghai — en estrecha colaboración con la artista.
- No es sólo una exposición temporal: por primera vez en la historia del museo se integrarán obras de Abramović tanto en las salas de colección permanente como en los espacios de exposiciones temporales, creando un diálogo directo entre performance contemporánea e historia del arte.
- El núcleo temático gira en torno al encuentro entre pasado y presente, materia e inmaterialidad, cuerpo y espíritu. Los visitantes no sólo contemplarán, sino que participarán activamente gracias a los llamados Transitory Objects — estructuras de piedra con cristales (cuarzo, amatista…) sobre las que se puede acostar, sentar o permanecer de pie, activando lo que la artista denomina “transmisión de energía”.

- También se prevé la exhibición de obras clave de su trayectoria:
- Rhythm 0 (1974) — performance de seis horas donde la artista se convierte en “objeto” para la acción del público.
- Imponderabilia (1977) — obra conjunta con Ulay donde ambos se situaban desnudos en un umbral y los visitantes debían pasar entre sus cuerpos.
- Balkan Baroque (1997) — meditación sobre la guerra de Bosnia, premiada con el León de Oro en la Bienal de Venecia.
- Creaciones nuevas para la ocasión que exploran su interés por la perseverancia, la vulnerabilidad y la transformación.
- Un momento especialmente significativo: la obra Pietà (with Ulay) (1983) se presentará en diálogo con la Pietà de Tiziano (ca. 1575-76) — para conmemorar el 450ª aniversario de la pintura renacentista — estableciendo una lectura contemporánea del sufrimiento, la elevación espiritual y el cuerpo como territorio de redención.
- En palabras de la artista: “Tenía 14 años cuando mi madre me llevó por primera vez a la Bienal de Venecia… Cuando salí de la estación y vi Venecia por primera vez, empecé a llorar. Era tan increíblemente hermosa — nada de lo que había visto jamás.”
- La fecha coincide con su 80º cumpleaños (noviembre de 2026) y se proyecta como un homenaje personal que conecta con su trayectoria pionera en la performance art.






Mi pequeño comentario personal:
Tras haber visto la retrospectiva en Zürich, donde ya se sintió la dimensión del cuerpo-línea-tiempo en la obra de Abramović y la energía de su pasado me parece que la exposición en Venecia la veré proyectada hacia el futuro, cruzando el cuerpo, el espíritu, el arte renacentista y lo contemporáneo, va a dar un paso más: la historia del arte, la escultura clásica, el Renacimiento, el cuerpo contemporáneo, conviven en un diálogo muy físico, muy visceral. Si en Zürich era casi un “museo de la performance”, en Venecia parece que será un museo de la presencia: tú + la obra + la historia + la transformación.





